Las revistas especializadas y la transformación del territorio

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Presentación del Cuaderno de Arquitectura 38 en la FILEY

Recientemente, recibí la invitación para presentar el Cuaderno de Arquitectura 38 de la Universidad Autónoma de Yucatán, en el marco de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY) 2026, considerando mi perfil urbano como director de MetrópoliMid y por las actividades editoriales relacionadas con la revista.

La intervención la centré en 5 puntos principales que considero de gran relevancia resaltar, pues hablan no sólo de la importancia de ejercicios de investigación y edición como el propio Cuaderno de Arquitectura, sino de la importancia que tienen las revistas especializadas como estrategia de articulación de actores e incidencia en políticas públicas para intervenir el territorio.

 

El Marco de la FILEY y el papel de las revistas especializadas como puente entre academia, ciudadanía y ciudad.

Agradezco la oportunidad de compartir este espacio, especialmente en el marco de la FILEY, porque los libros no son solo palabra escrita, si no que ayudan a comprender y conocer la realidad interna y externa del mundo, de la misma manera que estos esfuerzos editoriales nos ayudan a comprender y transformar nuestras ciudades.

En este contexto, las revistas especializadas cumplen una función fundamental: son espacios donde la investigación se convierte en conocimiento sistemático y funcionan como un puente entre la academia, la ciudad y la ciudadanía. Cumplen también un papel muy importante en el proceso de interacción entre actores urbanos y generación de conocimiento aplicado para el desarrollo sostenible. MetrópoliMid se ha impulsado con esta visión desde su nacimiento, en el año 2019.

Quienes trabajamos en temas urbanos sabemos que la ciudad es uno de los fenómenos más complejos de nuestro tiempo. En ella se cruzan la economía, la cultura, la política, la arquitectura, la naturaleza y, sobre todo, la vida cotidiana de millones de personas. Por eso publicaciones como el Cuaderno de Arquitectura y las revistas especializadas, son especialmente valiosas: permiten observar la ciudad desde múltiples perspectivas y, al mismo tiempo, ayudan a construir una mirada crítica sobre su evolución. Permiten recopilar y canalizar el conocimiento y la investigación para aplicarla realmente al desarrollo urbano y sostenible de nuestras ciudades y zona metropolitana, generando proyectos específicos, diseñando políticas públicas o incidiendo en instrumentos de planeación, como el Plan Parcial para el Centro Histórico, el PMOTDUM actualmente en proceso de dictaminación, o los futuros planes parciales por región de la ciudad.

Estos contenidos, a su vez, se vuelven fuentes de referencia para otros actores, públicos y privados, y permiten tomar decisiones de manera más fundamentada, informada y, por lo tanto, eficiente y consciente.

 

La importancia de traducir los perfiles académicos a actores de la escena pública y tomadores de decisiones.

El conocimiento académico no se puede quedar en las aulas, por el contrario, las Universidades deben de convertirse en vértices que contribuyan a articular la investigación con las políticas públicas y que estimulen la sinergia entre los gobiernos, la sociedad civil organizada y las empresas.

Las metodologías deben de trascender el ámbito teórico, entrar en contacto real y directo con las comunidades, y aportar soluciones tangibles, reales y sostenibles para nuestras ciudades y sus habitantes. Ugo Gómez lo menciona en su artículo, refiriéndose a la profesión de los Diseñadores del Hábitat, pero considero es algo que aplica para todo el quehacer urbano: “no se trata de un ejercicio técnico o estético nada más, sino que su profesión debería de transformar el territorio (…) con una mirada sistemática e interdisciplinaria (…) y enfocada en la construcción de territorios resilientes”.

Esto aplica para todos los perfiles, por lo que debemos de tener un enfoque multidisciplinario y generar conocimiento que se traduzca en acciones directas sobre el territorio, escenario idóneo para poner en práctica la innovación, la creatividad y las nuevas ideas.

 

La ciudad como laboratorio vivo: Mérida y la región como casos de estudio.

Es importante fomentar el estudio del territorio y el entendimiento de los problemas complejos que tenemos en nuestras ciudades. Pero hay que dar más pasos. Quiero poner como ejemplo el artículo de: “La morfología urbana de Mérida según Leopoldo Tommasi. Marco Aurelio Díaz”. Su evolución a través de los tres capítulos, Fundación, orden franciscana y modernización.

Palabras de Tommasi en el año 1950:

Desordenadamente, la ciudad de Mérida se extiende. Las colonias se multiplican a su alrededor, sin conexión de lógica urbanística. Se realizan grandes obras públicas, se pavimentan sus calles, se embellecen sus plazas y jardines, las redes ferroviarias y las carreteras la comunican a toda la península. La civilización mecanizada está en marcha, pero se congestiona la ciudad. No se intenta rectificar ninguno de sus numerosos y graves errores urbanísticos. El henequén prodiga enormes riquezas, todos edifican a su antojo y las autoridades construyen sin sentido de ubicación. ¡Se carece de Reglamento de Construcciones y la brújula orientadora de un Plano Regulador!

Esto fue escrito hace 75 años, pero bien podría haber sido escrito ayer. Básicamente, veía tres grandes problemas: el acelerado aumento de población, la baja densidad de habitantes por hectáreas y la falta de un plano regulador, acompañado de un adecuado reglamento de construcciones.

Es muy importante entender el origen de las cosas, las causas de los efectos que vivimos actualmente, pero es muy importante también no quedarnos en el análisis histórico, si no llevar todo este conocimiento a los hechos, a cambios reales, intervenciones urbanas, movimientos sociales, reformas normativas y proyectos concretos.

Diagnosticar no es suficiente, desde la academia y las organizaciones civiles también tenemos que innovar hacia la incidencia pública, hacia nuevos modelos de gobernanza que permitan realmente implementar las soluciones que se proponen a raíces de los estudios e investigaciones generadas.

 

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Los grandes retos urbanos contemporáneos: expansión urbana, movilidad, desigualdad territorial, agua, vivienda y gobernanza.

“En esta reciente etapa de la urbanización del nuevo milenio, la expansión se multiplica, profundiza y agudiza con el crecimiento disperso y desordenado, ahora en el territorio externo al anillo urbano, mediante la modalidad de creación de unidades habitacionales aisladas, bardeadas, alejadas y desarticuladas de la mancha urbana”.Marco Tulio Peraza en su artículo “Expansión urbana o verticalización de Mérida”.

Tenemos entonces una ciudad dispersa, con grandes desarrollos inmobiliarios discontinuos y desconectados. También tenemos densidades irregulares, con las 57 torres mencionadas por Marco Tulio, pero que no son una solución real a la falta de servicios públicos y la baja densidad poblacional de nuestra ciudad. No se trata de qué tan vertical deba de ser la ciudad, si no de que el crecimiento sea con una traza urbana continua, ordenada y articulada. Eso es importante tenerlo claro, para no caer en el “falso dilema” que comenta Marco Tulio.

Estos fenómenos no se dieron de la noche a la mañana. Como apunta Ugo, desde que inició el proyecto Altabrisa podemos decir, “en retrospectiva, que inició un proceso de gentrificación silenciosa en el norte de Mérida”.

Los propios alumnos se dan cuenta, explica Ugo, “cómo, detrás del discurso de modernidad y planeación, se ocultaban procesos de fragmentación, ruptura del tejido urbano, desplazamiento de comunidades preexistentes, presión sobre servicios básicos y alteración del equilibrio ecológico de zonas frágiles”.

“Pobreza y exclusión social. Reflexiones sobre una aproximación integral de los retos urbanos en Mérida”. Perla Ávila Pat y Roberto Reyes Pérez. Procesos de exclusión social, entendida en este contexto como desvinculación progresiva de los principales mecanismos de integración que rigen en una sociedad: 1) el mercado laboral, 2) el ejercicio pleno de los derechos ciudadanos y 3) la participación en las redes comunitarias.

El contraste tan marcado entre el norte y el sur de la ciudad, que ahora comienza a darse también entre otras regiones, colonias o comisarías. Esta pobreza –en sus diversos tipos–, y esta exclusión social, ya sea de empleo, de acceso a salud, educación, a vivienda o de relaciones (asilamiento), tiene como consecuencia una ruptura del tejido social, un malestar que se traduce a su vez en otros problemas, como inseguridad, violencia, adicciones, etc.

Finalmente, como menciona Juan Carlos Chab Medina, es indispensable “reconciliar el desarrollo urbano y la sostenibilidad ecológica.” Aquí cobra especial importancia el concepto de las áreas verdes urbanas, destinadas a la recreación, el esparcimiento, la conservación ambiental y el bienestar de la población, y que pueden incluir parques, jardines, plazas, reservas ecológicas urbanas, corredores verdes y otras infraestructuras ecológicas, que permitan la regulación climática, albergar la flora y fauna urbana, controlar la infiltración del agua (previniendo inundaciones) y contribuyen con la calidad visual y paisajística de la ciudad.

 

Gobernanza territorial. La necesidad de diálogos entre disciplinas: arquitectura, urbanismo, sociología, geografía, políticas públicas y cultura.

Debemos dejar de ser reactivos, comenzar a anticiparnos a los fenómenos urbanos y generar formas innovadoras de abordar, desarrollar y vivir la ciudad.

Desde mi experiencia trabajando en proyectos editoriales sobre ciudad, puedo decir que uno de los grandes desafíos actuales es acercar este conocimiento a públicos más amplios. Necesitamos que estas reflexiones circulen, no solo en la academia, sino también en medios, gobiernos y ciudadanía.

Las ciudades del siglo XXI necesitan más diálogo entre conocimiento académico, planeación urbana y participación social. Por eso las revistas especializadas son tan importantes: porque documentan, analizan y cuestionan la forma en que nuestras ciudades se están transformando.

Estas discusiones son necesarias para construir las ciudades que queremos, involucrando a los actores y a la comunidad, pero de la mano de la investigación, la ciencia, el conocimiento y la experiencia.

 

Mtro. David Montañez Rufino – Director general de MConsultores y de MetrópoliMid.